Prisas de Anden

29.07.2015 20:05

Prisas de anden.Frikis y perros. 

Revisores que ni se asombran. 

Artefacto rompe cristales , Mesita para paticortos ,extranjeros en plataformas.

Paisaje de Verano en Sevilla, campos amarillos y girasoles secos en solo una semana. 

Descubrir en las estaciones hippies y monjas y monjas- hippies,  y falsas monjas y gatas mojadas y hasta mojigatas. 

Y entre parada y parón, niños llorando y Jóvenes con móviles, niños con móviles para que dejen de llorar, frikis con móviles que casi lloran, ejecutivos con móviles. ( que ni lloran ni lloraran)...Abuelas con móviles. 

Hay quien no cambia de postura y el que sale de su sitio cada 10 min....Y para terminar el cuadro del surrealismo, la pobre perrita se cae de bruces y ni protesta. Como a la media hora los movil - adictos empiezan a caer en el letargo de viaje. Vaivén de cuna que como un niño busca el chupe,hace que  el adicto vuelva al movil,mirando de reojo  para al final reposar la cabeza casi al instante...Casi involuntariamente .

Los letreros de las camiseta:

Mi friki; mi vecino de asiento, reivindicando el derecho de los interinos; pintoresco  maestro de primaria que hoy 1 de julio se vuelve a Bobadilla, probablemente de una plaza de la España profunda en un pueblo de sabe Dios donde. "Somos docentes no recortables" , y un dibujo de la España de Franco homenajeando el eslogan. Mientras, su vecina de asiento, una rubita aniñada, en pantalón corto y con un saco de dormir en una bolsa de basura, probable fruto de una mudanza escolar y semestral, defiende, desde la delantera de su camiseta nueva la clasica lucha supervivencia los helados. Muy probablemente de vuelta a casa con alguna que otra asignatura suspendida. 

Y la perrita otra vez al borde del abismo. 

Sonidos de amigos de 1 hora de viaje deseándose  buena suerte, - ¡ que vaya bien ! - en la entrevista de trabajo que tiene programada en un par de horas. Un adiós de hasta luego como si fueran a verse mañana dos perfectos desconocidos.

Miro de nuevo a la ventana. Casa de estación llena de flores. Quien vivirá ahora.?

A medio camino estamos... De momento todo bien. La perrita no ladra, el niño no llora y el italiano con su sombrero y  la boca abierta hacia el techo del vagón de momento no ronca...el tren tampoco ha parado en falso todavía.Cambia el paisaje; del amarillo secano, al cactus, las pitas y los olivos... Del campo sevillano al malagueño...Málaga no solo es costa, Sevilla no es solo río. Andalucía es grande, cada rincón es peculiar.

Mi querido maestro con cara de Profe de biología  debía tener diabetes; en cuanto el paisaje se volvió olivar indefinido se relajó, durante un rato comió y sus manos dejaron de temblar. Aunque si no es azúcar debe ser ansiedad porque las uñas vivían en sus dedos felizmente acompañadas de padrastros variados que no permitían que ni un ápice de ellas saliera del lecho ungueal. Mi querido ya maestro friki se va, buena suerte en tu lucha con las instituciones y recuerdos a tu madre , (que ya se que la pobre no tiene con quien charlar). Y no se si será el tren, este post o las isoflavonas de soja, pero lo cierto es que la arruga de mi entrecejo ha dejado de chillar... 

Y es que ver el Mundo desde fuera es una magnífica terapia contra el estrés.Y es que parece que no, pero todos tenemos tics. Rutinas . Obsesiones . Algo que haga que nuestra inexorable e ineludible cita con la indecisión nos libere de la presión de equivocarnos. Y aquí me ves con nuestro ejecutivo de chaqueta azul, viajante de clase turista con bolsa de Loewe, dormido; mientras mi cerebro repitiéndo sin parar la maravillosa frase de "la vida secreta de Walter Mitty "a veces lo mejor de la fotografía es decidir no hacerla, observa y disfrutar... "( Porque tengo mi cámara arriba, deseando bajarla del altillo de las maletas)  y mirando por la ventanilla sin querer que el estresado comercial rompa su sueño... Q

La alta velocidad es practica, pero el encanto del tren antiguo te permite disfrutar de la fuerza de la naturaleza y del tesón de los hombres por vencerla; puentes romanos, y puentes de hierro azul, ríos de color verde intenso y grandes túneles de piedra numerados con letras de postguerra.  

La garganta de las mellizas y el castillo de Alora. La Sierra de las nieves y la sombra de mi padre en la lejanía de un recuerdo casi borrado de casas blancas y cuestas con flores.

En el bolsillo de mi rebeca, olor a hierba mojada de verano y terral?


Mercedes L.Uralde