Gente Tóxica.

13.06.2014 01:09

  Después de varias semanas  de control emocional de mi neurótica personalidad, hoy he llegado con lo que en mi casa han llamado siempre"  personalidad descompensada" . 

 "Descompensada" es esa situación anímica que no se corresponde con la importancia objetiva de cualquiera de los acontecimientos del día. 

La mayoría de las  veces esta situación llega de forma explosiva y eres incapaz de analizar como el corazón y el susconciente han llegado  a esta irritabilidad o a esta tristeza.  Hoy  y gracias a un mes de cuidado especifico de mi salud mental he descubierto rápidamente cual ha sido el detonante de mi descompensación de hoy; estamos rodeados de personas Tóxicas. 


 Sí, la Gente tóxica es un fenómeno de personalidad que ha ido creciendo durante estos años de sociedad de bienestar y que al llegar la crisis socioeconómica ha conseguido encontrar una causa objetiva a su existencia irracional. 


 Y es que hay gente que sólo te llama para contarte penas, que alguien se ha muerto de repente, aunque tenga casi 100 años,  o que el hijo de la vecina de tu tío se ha quedado sin trabajo. 
El mundo de las personas tóxicas es muy variable: unas con personalidad autoritaria, y elevada autoestima te repiten continuamente y sin educación ninguna que tu trabajo o tu opinión no vale nada , que no trabajas lo suficiente o no prestas atención o que todo lo que haces tendrá muy buena  intención, pero no es ni eficaz ni necesario; lo que va ocasionando a la vez un estado de irritabilidad por falta de reconocimiento personal y una merma a la autoestima. 
Una persona tóxica es aquella que, en la relaciones personales sean del tipo que sean , desgasta, intimida, acosa  al otro, lo culpabiliza, o lo ningunea.
Puede tratarse de tu jefe, de un amigo, o de un familiar. La persona Tóxica , en vez de halagarte por aquello que consigues, encuentra el punto negro, no acepta en primera instancia una opinión ni tan siquiera una  sugerencia;  es hiriente, agresivo, inflexible y se exalta fácilmente si lo contradices y esto es, por supuesto, porque siempre tiene la razón.
El  lenguaje verbal y no verbal trasmitido por esas personalidades Tóxicas pueden desmotivar  a una persona e incluso herir profundamente.
La verdad es que con ellas  te sientes ignorado, sólo hablan de sí misma o lo que es peor de lo mal que los demás realizan cualquier cosa generan tal  tensión que, si el trato es cotidiano, puede volverse en un  reflejo automático de conflicto. Sientes nerviosismos y ansiedad  cuando aparece  esa persona y sientes  un gran alivio cuando se va. Puedes incluso llevarte de regalo un dolor de cabeza o estómago.En mi caso, incluso de espalda ya que la contención muscular que llego a experimentar para evitar entrar en conflicto me hace que se contracturen todos los músculos de mi cuerpo.

Las hay tambien que generan estrés , no paran de correr de forma caótica, diciendo todo lo que hacen, lo que han hecho y lo que les queda por hacer, lo imprescindible que son y la necesidad de hacer exactamente lo que proponen, porque eso es lo que claramente esta bien hecho. Sin importarles tu opinión o tu conocimiento técnico o empírico del tema. Un desesperante tornado de actos incoherentes y desestructurados, que luego hay que reordenar para evitar consecuencias negativas improductivas..

Las hay  que quieren transmitir  exclusivamente lástima. Un estado de innecesaria tristeza ya que cualquier cosa les sale mal;  aseguran que las personas no la comprenden, nadie mira por ellas, tienen mas mala suerte que nadie...Si  le ayudas en algo te acusan de que  lo haces por beneficio personal,  que estas equivocado y que debes hacer lo que te esta pidiendo;  son egoístas y negativos. 

Viven dando pena, porque les gusta vivir en la tristeza, así su responsabilidad ante las cosas disminuye. Siempre será culpa de otro. 

Suelen ser extraordinariamente amable con las personas a las que les deben una relación cordial, pero completamente agresivo e inquisidor con las que mantiene una relación afectiva. Exige a los amantes y a los amigos. Perdona a los compañeros y conocidos aunque el daño ocasionado a los primeros  sea irreparable. Les gusta vivir en la pena, no saben vivir de otro modo. 
Estas personas tóxicas están transmitiendo a su alrededor su propio mundo  interior: negatividad, resentimiento, envidia o celos, crítica, frustración, baja autoestima, inseguridad, necesidad de ser reconocidos, aprobados y ser importantes. Por desgracia lo que consiguen con su actitud es justamente lo contrario. Las personas tienden a alejarse de ellos y ser cautelosos e incluso sentir miedo al sufrimiento o a la  tensión continua porque la relación se torna muy difícil. 

Todas estas personas son desgastantes, porque te chupan la energía, tu tiempo, tu motivación y entusiasmo, que justo a ellos les falta, y buscan llenar este hueco con tu amistad incondicional, una relación laboral asfixiante, o una compañía absorbente. Este tipo de personas te cansan, te aburren, limitan la conversación y tienes que darles ánimo constantemente, a costa de tu propia energía, porque ellos la despilfarran con sus pensamientos derrotistas que no los lleva a ningún lado. 
Utilizan la crítica, la descalificación y la violencia verbal (o incluso física), porque no pueden aceptar sentirse contrariados o aceptar una opinión opuesta a la suya. Se sienten perseguidos o atacados en cuanto se les lleva la contraria, no admiten que se les reproche sus defectos o sus errores, y se valen continuamente de su supuesta debilidad para justificar resultados.

Su perpetua negatividad les hace convertir en un agravio eterno cualquier suceso desgraciado del pasado, que proclaman como motivo de su amargura constante. Son aparentemente tímidos, muy inflexibles, se quejan y se lamentan, no comparten las cosas alegres que le ocurren, ni se alegran abiertamente  de la buena suerte de otros.  Agotan a los demás con su derrotismo, su melancolía sin razonamiento y su catastrofismo.. Si hablan de política entraremos en guerra y si hablan de medicina estamos sufriendo el inicio de una enfermedad incurable. "Esto no tiene solución". 

Manejar una persona "Tóxica" : ¡Eso es de las cosas más difíciles! Porque el Tóxico en si mismo, no cree que tenga ningún problema,  por lo que  depende exclusivamente de nosotros mismos  librarnos del desgaste. La insolencia que desarrolla llega a ser tan intensa que no existe la Escucha Activa, no funciona, porque escucharles en este caso da pie a que ataquen con groserías y busquen hacerte sentir incómodo y tenso. Buscan tu atención completa, sacarte de tus casillas para así darle paso a la conflictividad que conlleva conseguir atención en grandes cantidades.
La insolencia aprendí a tratarla con la asertividad y la prudencia, la contención y la indiferencia evitando las conversaciones que vayan a generar conflicto."  Cuando la relación con la persona Tóxica es continuada hay que aprender a ver venir " el tsunami",  "evitar todo contacto" es la mejor solución; evitar conversaciones concretas  e incluso contacto físico o visual. Cualquier gesto inocente puede generar un episodio de estres  y falta de respeto. 
Ante "tóxicos lastimosos" hemos de intentar técnicas de respiración. Este es el que más trabajo me cuesta asumir, cierro los ojos y me concentro en el centro del tórax respirando lentamente como con las asanas del Yoga, relajo los músculos y comienzo a crear en mi mente un auténtico escudo mental, de cualquier material resistente de un color azul, o verde que permita pasar la luz y rechace los insultos, las palabras soeces y las frases hirientes.
Estoy seguro que en muchos momentos nos hemos encontrado que nosotros mismos estamos actuando como personas tóxicas para nuestra familia, amigos o para nuestro equipo, hagamos un auto análisis e intentemos aportar a las vidas de los demás lo positivo que tenemos y agradecer lo positivo que nos dan. Aportar energía y no quitarla. Este es nuestro reto.
 Hoy en el Bolsillo de mi rebeca he guardado todo lo bueno de la gente que quiero, agarrarme con fuerza  a ello, para cuando quieran arrebatarme mi tan preciada energía