Estamos enfermos de prisa

30.04.2015 01:16

Hoy es uno de esos dias en los que he mirado hacia fuera. 

Pasamos las horas pendientes de lo que nos ocurre a nosotros mismos. Pero hay, y sin camara he pasado la mañana de espectador. He mantenido mi cerebro en modo Feria, como dice mi amiga en esta semana que ha calificado como " su momento". Y he disfrutado. 
Que importante resulta disfrutar; disfrutar de el cafe por la mañana mirando con perspectiva los disgustillos de todos. " no vale la pena el gasto de energía, déjalo pasar, Mariita" ha sido mi respuesta, y se ha ido feliz, asombrada pero feliz. He disfrutado de un cafe con alguien inesperado, de ver su cara de sorpresa y su incomodidad en un ambiente que no dominaba asombrada de  encontrarse a gusto. He disfrutado de la risas de mi camarera preferida al ponerme mi cafe en vaso con leche templada. 
Pero sobre todo hoy he disfrutado de las amigas; es cierto eso de que rejuvenece un cafe con amigas, ( o un caramelo de regaliz o una conversación por Wasap). 
En esta mañana hemos conseguido parar el tiempo. Y no es fácil en esta época, pararnos a pensar en nosotros mismos como observadores de nuestro nosotros. 
Nuestros amigos saben que estamos, o mas exactamente que somos; nuestra familia sabe que somos, nuestra pareja sabe que la queremos. Pero a veces necesitamos sentir  cuanto nos necesitamos. Y necesitamos decir que me haces falta. A veces hay que parar el mundo media hora y decirle al otro... Me importas, me complementas ... Te necesito. 
Estamos enfermos de prisa. Y cuando alguien esta enfermo, necesita mimos. 
Los niños piden besos, cuando sienten fiebre; piden abrazos. Los adultos tenemos miedo a pedirlos sinceramente, creemos que es debilidad.
Hoy he dado besos absorbiendo virus, he dado tiempo a la enfermedad de la prisa, y risas a la necesidad de compañia. Y cuando me he ido a dormir, del bolsillo de mi rebeca han salido, miles de besos, caricias, planes y risas.
En el bolsillo de tu rebeca que nunca falten... Personas sin prisas.


Mercedes L.Uralde