Curso nuevo, corcho nuevo.

14.09.2014 19:36

Curso nuevo, corcho nuevo.

 

Empezar el curso oliendo a libros nuevos. Estrenar un cuaderno limpio, sin arrugas, oyendo el crujido que nos despierta al despegarse cada hoja. 

Todavía siento en mis dedos, el tacto suave del lápiz afilado recién comprado, el olor a grafito y ese fuerte olor a pegamento en un estuche nuevo.

 

La ilusión de hojear el mundo pasando las paginas del libro nuevo de Historia y el cosquilleo al pasar poquito a poco, con un infantil miedo a lo desconocido, las de matemáticas; sin querer llegar hasta el final. (Solo pensar que no iba a entender el ultimo tema haría que se me quitara la alegría, así que mejor miro solo hasta la mitad que seguro que para Junio es pan comido).

Empezar el año con todo despejado; tirar los recuerdos del curso anterior, guardar en una carpeta lo que hicimos con ilusión y arrojar a la nada, todo aquello que lleno de polvo usado nos trae malos recuerdos; recuerdos a rutina, a cansancio y a noches sin dormir. Tirar a la papelera lo que no ilusiona. Abrir el corazón a misteriosas vivencias. 

Guardar el verano en el cajón de la alegría y empezar el invierno desde el cajón de arriba.

Dejar el corcho vacío para nuevos proyectos, para nuevos cambios, limpiar la mesa, dejar solo lápices nuevos y la goma blanca de nata para borrar errores. 

Para borrar errores que vamos a cometer de nuevo; errores que dejamos atrás, que aprendimos de ellos y que nos evitaran caer en otros similares. Borrar del recuerdo fotos polvorientas y amarillas que nos llenan de tristeza. Solo quedarnos con lo que trae sana melancolía. Abrir la caja de las Ideas. Cerrar la mochila de los peros... de los anhelos. Guardar en una cajita todo aquello que no cogió el  triste polvo de las muñecas de porcelana; guardar para cuando sea mayor solo lo bonito de los recuerdos. 

Romper con lo de antes, empezar un sueño nuevo, romper en mil pedazos penas antiguas, fotos antiguas, juguetes antiguos.

Dejarlas correr y mirar hacia adelante, a esa pizarra encerada por llenar, al  blanco cuaderno por escribir.

Empezar un año, es empezar una historia, con nuevos amigos, nuevas experiencias y nuevos éxitos.

Y todo lo que coja ese color amarillo tan triste... romper y tirar. Dejarlo caer y verlo alejarse al fondo de la madriguera de Alicia. 

Empezar; sacar lo triste del bolsillo de mi rebeca ...y dejarlo vacío...para darle sitio a los que serán los recuerdos de un curso especial, un año más.