Como en el tiempo entre costuras.Estambul.

27.03.2014 19:52

Sábado de Boda. En Sevilla el Sábado de Boda tiene entidad propia; el centro histórico, sus plazas, las Iglesias y hasta el Corte Ingles tiene un color especial los Sábados de Primavera. El color de los vestidos, los escotes de verano y las tirantas, a pesar de que el día vaya a dar agua, los varones de Sevilla con postura de Lord inglés y cerveza en mano, y jovencitas balanceandose en zapatos con tacones mareados sobre los adoquines, ante la mirada estupefacta de extranjeros a los pies de "Las Setas de la Encarnación" hacen que sea una imagen de la ciudad difícil de olvidar. 

Del Bolsillo de mi Rebeca saque una bonita invitación de Boda y me dispuse a ser una sevillana más de esos coloridos Sábados.

Entre nubes y claros como cada mes de Marzo, mirando al cielo vamos de Boda. Con un paraguas en la mano por si acaso "no llueve" y con el corazón puesto en que a los novios les salga el dia perfecto... (y el resto de la vida). Al salir me he mirado al espejo; curioso invento éste que hace a uno reirse de si mismo. Y es que era yo misma, "me encanta interpretarme" - como dice mi amiga Maria; mi color favorito, un vestido verde esperanza de gasa de un tono intenso con un cinturon negro y plata prestado y unos enormes pendientes verde esmeralda brillantes que con amor y esfuerzo me regaló mi maravilloso marido por mi cumpleaños. Sobre todo este despliegue de medios,mas rococó que sencillo, me coloqué un caftán igual de  verde, bordado en colores, traido directamente del Gran Bazar de Estambul.

  "Parecia que acababa de rodar El tiempo entre costuras", Una Modesta Modista venida a más vestida con sedas traidas del lado Asiatico del Mediterraneo.

Estambul esta situada en un emplazamiento y estrategico natural desde el cual se controla todo el comercio del Bosforo. Desde la Antigüedad los barcos salian de la ciudad cargados de aceites y vinos mediterraneos hacia Europa y volvian con grano,pieles o miel. El comercio es el eje de la vida de la ciudad. Una ciudad caotica pero llena  de contrastes. Medio asiatica y medio europea mantiene una personalidad inconfundible existe una unión sin igual entre islamismo y modernidad, se entremezclan las voces roncas de vendedores de alfombras con los de simit ( roscas de pan). La vida turca es y ha sido de tradicion nómada, por lo que sus habitantes pasaron a ser administradores, y mercaderes como oficios mas frecuentes.

La visita al Gran Bazar y a su laberinto de callejuelas te hace imaginar a un aventurero Aladdin saltando entre sacos de especias y telas brillantes de seda, montado en una de las alfombras mágicas que cuelgan de los marcos de los tenderetes. Las lámparas de luces rojizas y anaranjadas de las tiendas dan al vendedor turco un aire de misterio y desconfianza que, unido a la formula del regateo, te hace pensar que vas a hacer el mejor negocio de tu vida. Que a pesar de ir a por una babuchas, y comprar uno o dos caftanes de seda, has realizado la mejor compra una cosa unica, indispensable y auténtica. Una venta realizada por un atractivo turco de ascendencia italiana hablando en español en el interior de una de esas casetas, te hace sentir única en tu vida por un instante, como el personaje de un cuento de las mil y una noche o la protagonista del Manuscrito Carmesí. (Pues ese era el abrigo de la Boda Romantica de Natalia.)

 

 

     

 

El olor a canela, jengibre y otras especias embriagan cada paseo por el Bazar de las especias. Su estallido de colores y texturas son una experiencia única para los cinco sentidos, los sacos de frutos secos,los botes de miel, el colorido de las dulces delicias turcas y el carísimo caviar Iraní, dan al paseo un sabor muy particular. el Bazar De las Especias es llamado Bazar Egipcio en turco, se construyó para darle amplitud a la Mezquita Nueva a partir de los impuestos de las importaciones de este pais vecino.  

Estambul es una ciudad de comercio,modernidad e Islamismo, una ciudad de contrastes. Al pasar por el Sulthan Amet Camii (la Mezquita Azul) descubres mercadeos en su puerta, visitantes y religiosos. Al entrar la luz misteriosamente añil de los azulejos de iznik produce una extraña serenidad entre el bullicio, la cascada de cúpulas y bóvedas y el calor protector de sus alfombras acogen a miles de visitantes, con sus hombros tapados de una manera infiel, estupefactos ante la  magestuosidad de las lamparas de araña, a la misma vez, los fieles a Alá rrealizan su oración hacia la Meca sin importarle lo más minimo la bulla internacional creada a su alrededor. El minbar y los alminares conviven llamando a la oración en un mundo de curiosos.

La superposición de culturas y religiones en Aya Sofía (la Iglesia de la Sagrada sabiduría) muestra la tolerancia dentro de la intolerancia, el aperturismo en la tradición. Mosaicos de Origen cristianos asoman sobre letras del Corán, colores caldera, mármol verde  y dorados intensos sobre frescos bizantinos.

Bajo esta vasta estructura las Cisternas de la Basílica  se descubren viendo como la gente sacaban cubos con peces del interior de la misma. La música y el tintineo del agua junto a las numerosas columnas extraordinariamente simétricas, te introducen en un mundo de casi mágico.

 Estambul es una ciudad amable algo caotica pero para siempre mágica... Una visita siempre incompleta....